ANTITAURINOS
En las pasadas Elecciones, se presentó un partido en Defensa de los Animales y Antitauirno. Sus secuaces obtuvieron muy pocos votos y en los análisis críticos posteriores dedujeron que tan pobre resultado era debido a la inclusión del termino Antitauirno, dado que España es un país en el que la mayoría de los ciudadanos ven con buenos ojos la Fiesta de los Toros.
Poco respetuosos con la mayoría, que es indiferente o proclive a la Fiesta; poco transigentes e irrespetuosos con la pluralidad social de una democracia constituida en la que estamos incluidos los amantes de la Fiesta Brava, con Ley y Reglamentación propia, siguen pretendiendo imponer su sin razón sobre los demás.
No conformes con esperarnos a la entrada de las plazas, antes de los festejos para insultarnos, vejarnos y hasta arrojarnos huevos u otros “obsequios”, el pasado domingo, tras el arrastre del primer toro en las Ventas, saltaron al ruedo para provocar a la afición, ante la pasividad de los defensores del orden.
No es preciso que el Presidente diga al Delegado Gubernativo, -que tiene a su mando las Fuerzas de Seguridad-, como debe actuar pues de sobra saben ambos que los espectadores han de permanecer sentados en sus asientos, no pudiendo abandonarlos durante la lidia; ni perturbar gravemente el desarrollo del espectáculo, ni causar molestias u ofensas a otros espectadores. Cierto que los seis antitaurinos no actuaron como espontáneos al no estar lidiándose al toro, -en cuyo caso son las cuadrillas las encargadas de entregarlos a los Cuerpos de Seguridad-, pero hay que prevenir que salten al ruedo durante el desarrollo del festejo y de no poder, retirarlos del mismo, identificarlos y proponerlos para una sanción ejemplar. Los irónicos dicen que el Presidente debió sacar el pañuelo blanco ordenando la suelta del siguiente toro para así desalojarlos.
Me pregunto si no tienen otro interés que atacarnos continuamente. Por qué algún domingo no cambian su programa, yéndose a los montes y tratan de impedir a los cazadores las batidas de jabalíes, corzos, perdices, conejos o demás especies o es que tienen miedo a las escopetas que nosotros no llevamos. Ya esta bien de tanta provocación.
El ejemplo contrario, una vez más, lo ha dado la Corte de Apelación de Toulouse, en sentencia del pasado 7 de abril, condenado a la Alliance Anticorrida - Asociación Antitaurina fundada en Nîmes en 1994-, a indemnizar con 3.000 euros a los organizadores de la feria de Rieumes por intentar boicotear con manifestaciones los festejos taurinos de esta localidad de la provincia de Toulouse. Además, deberán pagar todos los gastos judiciales del proceso, por entender que debe ponerse punto y final a la cuestión de la existencia o no de la tradición taurina en el departamento francés de la Alta Garonne, reafirmando la vigencia de la cultura taurina en toda la región.
Los toros quieran o no son cultura, un viejo rito de arte y riesgo, en el que Serafín Marín en Zaragoza, se fracturó dos vértebras toreando y José Tomás, en Jerez, se ha jugado el cuello haciendo lo propio.
Entre tanto los del “Mentidero” seguimos disfrutando de la primaveral Feria de Andalucía y nuestra caseta, visitada especialmente por la gente del toro, ha conseguido el primer premio de ambientación y decoración. Lo hemos agradecido mucho pues nuestras agujetas nos han costado.
Lo de las trasnochadas, finos, rebujitos y bailoteos ya es harina de otro costal y se lleva con la dignidad y el cansancio propio de los años que cada cual tenemos.
Fernando Gª Terrel
COPE, 6-5-08.


