PERDONALES JULIO ROBLES.
Reconozco que no son de mi gusto ciertos festejos que tienen al toro como protagonista. Tal es el caso del controvertido y ancestral “Toro de la Vega” de Tordesillas. Por esos motivos a los aficionados a las corridas de toros no nos gusta que los puyazos, banderillas, estocadas o descabellos no sean certeros, eficaces y a la primera.
Si el león es el rey de la selva africana, el toro de lidia es el rey ibérico de las dehesas peninsulares. Hermosa fiera que a todos gusta contemplar en el campo, incluso más que en la plaza, pero es en ella donde manifiesta toda su plenitud, genio, bravura y si se me permite, inteligencia para luchar con un humano que pretende dominarle con un engaño.
Que a estas alturas me ponga a hacer una defensa a ultranza de la Fiesta de los Toros no ha lugar. Lo que me parece injusto, una vez mas, es que los telediarios hayan dedicado tanto tiempo al “Toro de la Vega” y en ninguno haya escuchado algo, sobre la profanación de la tumba de Julio Robles en el cementerio de su pueblo. Hace falta ser bestia para llevar a cabo tan "heroica" gesta.
Que nadie se alarme, ya lo anunciaron los antitaurinos absueltos en Barcelona, que volverían a saltar a los ruedos y a llevar a cabo acciones de mas trascendencia, como esa. Menos mal que José Tomás reivindicó en la misa Ciudad, pero ante otro tribunal más sensible, de 20.000 espectadores, que el toro puede ganar la batalla, salvar la muerte y volver a la finca a padrear.
Siento una sana envidia de nuestros vecinos franceses y de su Gobierno que tomando el toro por los cuernos, ha desestimado la prohibición de asistencia a las corridas de toros de los menores, solicitada por los antitauirnos de allí. No ha considerado estas demandas prohibicionistas anteponiendo la libertad individual y preservando el derecho de mas dos millones y medio de aficionados a la Fiesta de los Toros en aquel País.
De esta forma, no sólo no se ha considerado la petición antitaurina sino que atendiendo al Observatorio Nacional de Culturas Taurinas, (organismo del que carecemos en España), a través de su Ministerio de Agricultura, ha ordenado unas “reglas del juego” para la cría del toro bravo, los requisitos físicos, técnicos y sanitarios de la explotaciones y además, asómbrense, ha logrado también que sea la Policía Antiterrorista gala quien se ocupe de los actos vandálicos desarrollados por grupos antitauirnos y animalistas.
Chapeau.
Fernando Gª Terrel
COPE, 23-9-2008


